Redescubriendo Amberes

Hoy quiero hablaros de mi último viaje, que ha tenido como destino Amberes y aunque no era mi primera vez en la ciudad, esta vez le he dedicado  un fin de semana entero, lo que me ha permitido redescubrirla y reafirmarme en la idea de que es uno de mis lugares favoritos de Europa.

Amberes es la segunda ciudad más grande de Bélgica y su puerto está considerado el segundo más importante de todo el continente. Construida en el siglo XV a orillas del río Escalda, es una ciudad cosmopolita, ligada íntimamente al pintor Pedro Pablo Rubens, a la industria del diamante y al mundo de la moda gracias a los llamados “Seis de Amberes”, el grupo de famosos diseñadores de moda flamencos que expandieron sus creaciones desde esta ciudad y de los que hablaremos en otro post.

Así que Si vosotros también estáis pensando en visitarla no os perdáis este post en el que voy a intentar resumir de la mejor manera posible cómo ha sido mi experiencia. Y si no entra en vuestros planes más inmediatos, espero que después de leerme cambiéis de opinión y empecéis a planear vuestra próxima escapada porque creedme ¡Amberes merece la pena!

Amberes

La manera más fácil y más económica de llegar desde España es hacerlo vía Bruselas, ya que se encuentra a tan sólo 50 kilómetros y dispone de conexiones con buena parte de las ciudades españolas.  Depende de la compañía con la que viajemos, nuestro destino será el Aeropuerto Internacional de Zaventem,  el Aeropuerto de Bruselas Sur- CharleroiY desde allí podremos coger un tren o un autobús hasta Amberes.

En mi caso, yo viajé desde Santander en un vuelo directo hasta Charleroi. Allí, justo en la puerta de llegadas cogí un autobús que me llevó hasta la Estación Gare du Midi, dentro de la cuál cogí un tren directo que me llevó hasta Amberes.(Nota. Lo mejor es comprar los billetes de bus en este enlace ya que dependiendo de la antelación pueden costar entre 5 y 14 euros pero si se compran directamente en el autobús su precio es de 18 euros. Yo no recomiendo coger los llamados “taxis ilegales” que se encuentran también a la salida de la terminal y que por unos 13 euros te llevan a la ciudad, ya que suelen conducir un poco a lo loco para llegar cuanto antes y hacer el viaje de nuevo).

shuttle bus

Para los que lleguéis a Zaventem, lo tendréis más fácil, ya que en la misma terminal, en la planta -1, podréis coger un tren que os lleve directamente hasta Amberes en menos de 40 minutos.

En cuanto al alojamiento, nosotras nos quedamos en el Hotel Ibis Antwerpen Centrum (Meistraat 39). Está a sólo 10 minutos andando desde la estación y muy cerca de todos los lugares importantes para visitar. Además, relación calidad-precio fue de lo mejor que encontramos en la ciudad, ya que además, al tratarse de una cadena conocida teníamos la seguridad de que no íbamos a encontrarnos “sorpresas” inesperadas.

Cómo veréis sólo os he indicado la manera de llegar hasta la ciudad en tren. ¿Por qué? Pues porque de esa manera, la primera vista que tendréis de la ciudad os dejará impresionados y con ganas de empezar a recorrerla. Y es que la Estación Central de Amberes es una auténtica maravilla (de hecho, la revista Nesweek la consideró en 2009 la cuarta estación ferroviaria más bonita del mundo).

estacion central 3

Construida entre 1895 y 1905, es un edificio de piedra con una gran cúpula de 75 metros de altura sobre la sala de espera diseñada por el arquitecto Luis Delacenserie. A petición del monarca Leopoldo II, es una mezcla entre el diseño de la estación Luceme de Suiza y el Panteón Romano. En su interior se utilizaron más de 20 tipos distintos de mármoles y se construyeron columnas de estilo dórico, jónico y corintio. ¿Qué os parece?

estacion cupula amberes

Cómo ya hemos comentado, Amberes es conocida como “la ciudad de los diamantes”. Su comunidad judía (una de las más importantes de Europa), es quien se encarga sobre todo de esta industria, que concentra el 85% de la producción mundial. En las pequeñas calles cercanas a la estación podremos encontrar un sinfín de empresas, talleres y escuelas donde se enseña el arte de pulir esta piedra preciosa, así como el Museo del diamante (Koningin astridplein 19-23). El museo está abierto de 10 a 17:30 y cuesta 6 euros. Consta de tres plantas en las que se explica todo lo referente a este mundo, desde su proceso de extracción hasta su conversión en algunas de las joyas más famosas de la historia.

museo del diamante

En el camino hacia el centro histórico de Amberes, los amantes del shopping como yo, no podemos dejar de entrar en el centro comercial Stadsfeestzaal (Meir 78), un espacio de lujo que destaca por su impresionante escalera de mármol, su  bóveda de cristal y hierro y los ornamentos dorados de sus paredes. Se trata de un edifico que originalmente no fue concebido como lugar de compras sino como un espacio donde celebrar eventos importantes de la ciudad, pero un incendio durante la Navidad del año 2000 hizo que los dirigentes de Amberes decidiesen reconvertirlo en lo que es hoy en día. ¿Os vais animando?

stadsfeestzaal

Nuestra próxima parada es la “joya de la corona” de la ciudad. La plaza del ayuntamiento o Grote Mark. Rodeada de los típicos edificios que todos identificamos con Flandes, mi parte favorita es, sin duda, la estatua de Brabo, el héroe que, según la leyenda, fundó la ciudad después de vencer al tirano Antigón cortándole la mano y arrojándola al río.

Grote Mark Amberes

Pero además de la escultura, en la misma plaza encontraremos el edificio del ayuntamiento, que mezcla elementos del renacimiento flamenco y del italiano. Y la catedral, en la que además de admirar su arquitectura y su torre de 123 metros, podremos deleitarnos con algunas de las mejores obras de Rubens como el tríptico la elevación de la cruz, la asunción de la Virgen, el Descendimiento de la cruz y La Resurrección de Cristo.

Catedral

Aunque sin duda, la iglesia de Rubens por excelencia es la Iglesia de San Carlos Borromeo, ya que se le atribuyen las impresionantes pinturas que durante mucho tiempo decoraron su techo. Y digo durante mucho tiempo, porque un incendio en 1718 destruyó gran parte del interior del templo, y entre ellos las 39 pinturas de Rubens. Un terrible suceso, a pesar del cual yo recomiendo su visita ya que la restauración que hizo el arquitecto Van Baurscheit en el siglo XVI la convierten en una de las más bonitas de la ciudad.

san carlos borromeo

Hablando de Rubens, no podemos visitar Amberes y no ir a la casa museo de Rubens (Wapper 9-11).  Cuesta 6 euros y está abierta de martes a domingo entre las 10 y las 17 horas. Se trata del edificio en el que el pintor vivió los últimos 29 años de su vida y en el que se exhiben muchas de sus obras así como reproducciones de objetos de su vida cotidiana.

casa rubens amberes

Junto con la Casa de Rubens, los otros dos museos que yo considero indispensables en nuestro viaje son el Museo MAS de Amberes y El Museo de la moda (MoMu).  (Nota. Aunque es 100% recomendable el Real Museo de Bellas Artes de Amberes,  estará cerrado hasta 2018, así que si os gusta la ciudad ya tendréis una excusa para volver).

El MAS o Museum aan de Stroom (Hanzestedenplaats 1) es una torre de 60 metros altura situada justo en el puerto de la ciudad. Yo la he visto tres veces y la verdad es que impresiona. ¡No me extraña que esté considerada como toda una osadía dentro del mundo arquitectónico debido a su moderno diseño! En ella podremos ver la historia de la ciudad y de su puerto, así como la evolución que ha sufrido el mundo hasta nuestros días. Si queréis visitarlo, el precio son 5 euros y está abierto de martes a domingo de 10 a 17:00 horas.

MAS

El Museo de la moda o MoMu (Nationalestraat 28) es el lugar ideal para los amantes de la moda. Se trata de un espacio que nos permite apreciar los cambios que ha experimentado esta industria, gracias a sus más de 25.000 piezas  que intentan mostrar los lazos entre la ropa de época y las tendencias contemporáneas. Además renuevan las piezas cada 6 meses para mostrar el mayor número de temas diferentes, lo que os puede dar una idea de la importancia que se le da a este sector en la ciudad. Está abierto de martes a domingo de 10 a 18:00 horas y cuesta 8 euros.

(Nota. Habreís notado que los museos en esta ciudad cierran “muy pronto” desde la perspectiva española. De hecho, aunque el horario es hasta las 17:00 o 18:00 es difícil comprar una entrada más tarde de las 16:00, por lo que yo recomiendo madrugar y dedicar un día entero a visitar los museos y dejar los monumentos para otro de los días de la visita).

Dejando los museos, es visita indispensable el Castillo de Het Steen, el edificio más antiguo de Amberes, ya que fue construido en el siglo XIII, y sirvió como prisión hasta que en 1889 decidieron que albergase el Museo Nacional de la Marina y el Museo de Música Infantil. ¿Os acordáis de la estatua de Brabo que podíamos encontrar en la plaza del Ayuntamiento y que según la leyenda representa la liberación de la ciudad? Pues en la puerta del Castillo de Het Steen nos encontramos con Antigón, quien solía atemorizar tanto a los habitantes de la ciudad como a los barcos que circulaban por el río, antes de que le cortasen la mano. Además, y como curiosidad fue Carlos V (si no habéis visto la serie de RTVE Carlos Rey Emperador, os la recomiendo) quien bautizó este castillo con el nombre de Steen en 1520.

Antigon

Nuestra última parada en el viaje será El Puerto de Amberes y el Mercado de la carne. El primero de ellos, como ya he comentado, está considerado el segundo puerto más importante de Europa. Se trata de un puerto interior, que divide a la ciudad en dos y que cuenta con un muelle de 125 kilómetros.

Puerto Amberes

El mercado de la carne, es un edificio de ladrillo y piedra que se construyó entre 1501 y 1503. Aunque no nos lo parezca, su fachada exterior pretende asemejar a las capas del tocino, de ahí que empleasen estos dos materiales. ¿ Qué pensáis, os parece tocino? En 1913 decidieron restaurarlo, eso sí, respetando su estructura original y desde entonces alberga un centro de arte y artesanía.

mercado de la carne

Y hasta aquí mi guía personal de Amberes. Por supuesto no podéis dejar de visitar sus cervecerías donde probar algunas de las mejores cervezas del mundo como De Koninck y Winterkoninck  (lo siento, pero para mí la cerveza belga es de las mejores que hay, por encima de la alemana o la holandesa) y alguno de sus restaurantes donde degustar alguno de los deliciosos platos típicos de Flandes como los mejillones al vapor con patatas fritas (nota. Están buenos pero no esperéis encontrar mejillones del tamaño ni del sabor de los de España) o un buen fritur: una olla de patatas fritas  junto con distintos productos rebozados acompañados de varias salsas especiadas.

¿Qué os ha parecido? A los que ya hayan visitado Amberes, ¿Estáis de acuerdo conmigo o creéis que me he dejado algo en el tintero? Y a los que no ¿Os animáis a volar hasta allí?

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4 comments

  1. noichyandroichy · septiembre 18, 2015

    Nos animamos si! A nosotros nos la has vendido jajaja además desde Dublín tenemos muchos vuelos a Zaventem, perfecta para un finde 😉

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  2. Aurora · septiembre 19, 2015

    Estuve hace 2 años con mi hija y me gustó mucho y ahora leyéndote me entran ganas de volver!

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  3. Pingback: De vuelta a Inglaterra: fin de semana en BATH | My personal drawer

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